Diario de un vampiro(2)

En tiempos mejores Farer City era una ciudad de moda, fama, lujo, placer, pero todo cambia, y en estos días la corrupción, la delincuencia, las apuestas clandestinas, los asesinatos, han borrado lo que en su momento se definió como el lugar perfecto.
Es de noche, la ciudad duerme, la brisa del viento remueve las hojas, hace resonar las papeleras, despega los viejos carteles de antiguas obras de teatro de la calle Bodwar. La imagen de coches a gran velocidad, los disparos, las peleas de perros y gallos, sus apuestas, compartiendo calle con los chillidos de las prostitutas, la voz más grave de sus chulos. Todo ello hace retumbar los oídos, como agujas impregnadas de terror, en los pocos valientes que se atreven a caminar a pie. Un periodista y un vampiro charlan por sus inmediaciones:
–Entonces eres una persona muy solitaria, en cambio, vosotros… ¿Vivís en comunidades, verdad? –pregunta el periodista con una libreta en la mano.
–No todos, sabes, hay personas que tiene la sangre tan oscura como tu libreta –el periodista mira a su mano y ve que la libreta es de color rojo sangre– otros la tienen más clara. Con esto te quiero decir que hay de todo, hay enjambres donde vampiros señoriales tiene sus secuaces, cazan en jauría y ocupan un lugar en su manada. A excepción de lo que podríamos llamar el macho alfa ¡Jajajaja! –El periodista se ríe tímidamente–. Los demás miembros suelen ser vampiros impulsivos, peligrosos, que se dictan por los instintos y que, gracias a Dios, son fieles y obedecen las indicaciones de otros con más cabeza.
–¿Podríamos ir a visitar alguna? sería…
–¿Qué? –interrumpe el vampiro a un curioso y animado periodista–. Que el jefe sea más inteligente no quiere decir que no te proponga como plato principal esta noche jejeje… –El vampiro se echa a reír a carcajadas al ver como la cara del periodista se pone pálida.
–Ah! Si es así, entonces nada… retiro la propuesta. He visto la brutalidad con la que devoraste al granjero, me pregunto que sientes al chupar toda su sangre y ver como muere en tus manos –pregunta el periodistas mirando a sus ojos fijamente pero con miedo.
–¿Que notas tu al pisar una hormiga? Nada, ¿verdad? ¡Jajaja! Pues lo mismo que yo, jejeje… Nunca he visto a un hombre preguntarse por la muerte del cordero que se está comiendo. Son cosas que no me planteo, tenemos hambre y comemos, algunos animales comen carne muerta, vosotros cocinada y nosotros viva… Es ley de vida, no creo que tenga más derecho que otros animales, aunque si que es cierto que no me comería por ejemplo al del videoclub, porque le conozco y sí me daría pena, en cambio a ti… –el periodista se vuelve a quedar blanco.
–¡Jaja! –Se ríe el periodista de forma artificial– Ya te entiendo, aunque no lo comprendo, mi cabeza no percibe tu visión.
El sol esta poniéndose, los primeros quioscos abren sus rejas, las calles empiezan a llenarse de tráfico, los primeros peatones invaden las calles… Lo que por la noche era una ciudad de infierno por el día brilla; los niños cruzan las aceras con sus mochilas dirección al colegio, sus padres acuden a sus oficinas, los abuelos leen sus periódicos en los bancos, todo vuelve a la normalidad, la ciudad despierta.
Autor: Remese




Me gusta la manera que tiene de presentar a los vampiros y su sociedad…incluso me recuerda un poco a Mundo de Tinieblas… no se si alguno ha jugado al juego de rol de Vampiro, pero me ha recordado un poco de lo logrado que esta la ambientación de la ciudad.