Crítica Malditos Bastardos

Quentin Tarantino vuelve a las pantallas con Malditos Bastardos, una divertida versión de la Segunda Guerra Mundial en clave de comedia sangrienta que recuerda al Naziexplotation más irreverente.
Como viene siendo costumbre en Tarantino, la película está contada por capítulos. Aunque en este caso los capítulos resultaran innecesarios debido a lo lineal del argumento, es algo que no molestaría si no fuera por la salvaje diferencia de calidad entre unos y otros.
El Capítulo 1, es una magistral muestra de contención. Prácticamente una única secuencia con uno de los diálogos mejor dirigidos y estructurados de la filmografía de Tarantino. Uno podría pasarse horas escuchando al genial Hans Landa (Cristoph Waltz) andarse por las ramas, jugando al gato y al ratón con los nervios de un pobre campesino. Si bien la metáfora usada en esta secuencia no es tan potente como otras del director de Kill Bill (aunque es inteligente), el planteamiento es excepcional. Cada frase, cada movimiento de los dos protagonistas de esta discusión transmite tensión y humor de una manera tan sutil que hace que la fuerza de su dramatismo parezca cosa de magia. Casi se hace hasta innecesaria la impresionante sorpresa que Tarantino oculta durante gran parte de la conversación y que se ha convertido ya en uno de los momentos más memorables de su filmografía.

El Capítulo 2, es básicamente la presentación de los Bastardos y sus métodos. Más que nada sus métodos. Porque la presentación de los personajes se basa en la simple mención de algún que otro nombre y una acción que explique su característica más reseñable. Todo muy simplista aunque efectivo. Este capítulo es divertido y ameno, pero en el sentido de un chiste malo. Te ríes por el cortocircuito que crea en tu cabeza que alguien haya podido pensar semejante mamarrachada.
El capítulo no hace más que prometer y prometer futuros “momentazos” que nunca llegarán y que hace replantearse si muchos de los “golpes de efecto” de la realización (e incluso el guión) eran necesarios o incluso lícitos. Sobretodo con el desaprovechadísimo personaje de Hugo Stiglitz que, aunque formará parte de uno de los momentos más memorables del film, será el hueso de plástico que Tarantino lanza al espectador aprovechándose de su hambre que, por supuesto, nunca saciará.
Capítulo 3, el comienzo de la trama. Aquí es donde la historia por fin parece ponerse en marcha e ir dirigida a alguna parte. Se nos presentan secundarios que tendrán un importante peso en los acontecimientos venideros, se recupera algo de ese juego de subtextos y tensión del primer capítulo y se preparan las bases del clímax mientras se juega un poco a “historia de amor en París”.
Todo muy bien llevado, con unos diálogos elegantes y un Daniel Brühl cuyo personaje resulta entrañable en su patetismo con las mujeres a pesar de ser un hombre… cuanto menos de cuidado. Lástima que evolucione más bien poco y al cabo de un rato su faceta patético/encantadora acabe por cansar.
Lo más reseñable de este capítulo sería la conversación/interrogatorio que Hans Landa mantiene con la joven Mimieux (Mélanie Laurent) y, por otra parte, lo más deplorable sería el personaje de Goebbels, que no podría considerarse más que un personaje de chiste guarro.
Capítulo 4, los Bastardos entran en el juego. Esta parte es complicada de definir; en principio debería ser la puesta en marcha de la maquinaria, pero todo se queda en un genial comienzo interrumpido violentamente para luego darlo todo por hecho y pasar lo antes posible al clímax sin mayores explicaciones o justificaciones que cuatro chistes que quiten importancia al asunto.
Y es que la divertida introducción del ejercito inglés en la trama, con ese diálogo sobre el cine del Tercer Reich, y la impresionante secuencia de la taberna con su tensión a punto de explotar, a cargo de los Bastardos más interesantes del grupo, no merecía acabar de manera tan repentina (aunque espectacular) para dar paso a los elementos más esperpénticos y supuestamente chistosos de la película. En opinión de un servidor: habría resultado mucho más interesante profundizar más en las entrañas del plan y su preparación.

Capítulo 5, y llegó el final. Así de repente, la película llega a su recta final, y la sensación de llevar dos horas de película para cuatro “cosillas” se acrecenta. El plan está listo y los Bastardos lo ejecutan con una simplona comicidad que solo ensucian las impresionantes apariciones de Cristoph Waltz y el teatral plan personal de Mimieux (que aporta uno de los mejores trabajos visuales de la carrera de Tarantino) que recuerda al expresionismo alemán más terrorífico.
Sorprendente el cambio de humor de Daniel Brühl ante el insistente desprecio de Mimieux, un interés reavivado que se apaga al reafirmarse, dos escasos segundos después, que es un calzonazos. Al menos, ambos personajes comparten un final, “romántico” a su manera, que merece la pena.
En cuanto a los mejores momentos de este capítulo. Serían dos: Diane Kruger sufriendo una inquietante versión de la cenicienta a manos de Cristoph Waltz, y el diálogo entre Aldo Raine (Brad Pitt) y Hans Landa. Donde este último (a falta de una expresión mejor) “se come con patatas” al primero, ya no a nivel actoral, sino a nivel de guión; quedando así una secuencia descompensada que, si bien no es mala, habría sido genial si los dos personajes hubieran recibido el mismo mimo e interés en su concepción.
En definitiva, una película divertidísima con algunas pinceladas de genialidad sobre un lienzo de grotesco, estúpido e irreverente sentido del humor. En parte obra maestra, en parte chiste sin gracia ni sentido.
Lo mejor: Hans Landa, absolutamente perfecto en todas sus apariciones, y el apreciable crecimiento artístico de Tarantino en algunas secuencias clave del film.
Lo peor: Los Bastardos y el desequilibrio que sufre la película en todas sus facetas. Desde los chiste a los actores, pasando por la realización y el guión.
NOTA: 6
Crítica de: Unrated
11 comentarios a “Crítica Malditos Bastardos”
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Aunque no comparto muchas cosas, buena crítica. A mí lo que menos me gustó fue el personaje (y la actuación) de Daniel Brühl. En lo de los Bastardos no estoy muy de acuerdo. Sí es cierto que se entra poco en la preparación del plan, pero yo no lo eché de menos. La secuencia de la taberna es una de las mejores de la decada y, sin duda, de la filmografía de Tarantino, al igual que la del teatro en llamas.
Desde luego no me parece una simplona comicidad ni de lejos, todo lo contrario. Y la meada en la Historia me parece increíble. (Como recordándonos que lo que estamos viendo es sólo ficción y, además, BASTARDA!)
El doblaje vuelve a ser patético en todos los puntos.
Demasiado quisquillosa veo yo esta crítica.
Yo me lo pasé de puta madre en todas y cada una de sus secuencias. Precisamente a lo que juega Tarantino (dicho por él mismo en entrevistas) es a que cada capítulo sea un género distinto. Tenemos el spaguetti-western (pero con nazis y judíos en vez de indios y vaqueros), el nazixplotation-peli bélica, la película francesa de amor (pero sin amor), la misión de espías al estilo Misión Imposible o James Bond (la parte del estreno me hizo recordar aquel guión que Tarantino iba a hacer para Casino Royale y que al final no pudo ser, lástima, porque un Bond con un enemigo estilo Hans Landa hubiese sido la repolla) y el what if… histórico.
Todo eso con un homenaje al cine que ni Cinema Paradiso.
Cojonuda la tensión mantenida en todas las escenas, una tensión que recuerda en algunas secuencias a Leone y en otras al Hitchcock de La soga.
¡Y esas catarsis brutales de violencia!
En cuanto al sentido del humor, me descojoné con la bastez de los bastardos (especialmente Aldo Raine) y el puntazo del italiano.
Eso sí, Mike Myers desaprovechado. Tarantino le tendría que haber dado un par de gags a su personaje para lucirle un poco. Su personaje queda muy soso, es casi un cameo.
También muere demasiado pronto el bastardo asesino en serie. Muy grande ese flashback que cuenta su historia.
Nimboestrato, esta película es NECESARIA verla en V.O.S. para apreciar bien el juego de idiomas, otra de las grandezas de la película.
No llega al nivel de Pulp Fiction y Reservoir Dogs, pero sí que la pondría a la altura de Kill Bill, supera a Jackie Brown, y de Death proof (lo peor de Tarantino con diferencia) está a años luz.
Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien en el cine. Ya tengo ganas de verla otra vez.
¿Crítica quisquillosa? ¿Y lo dice alguien que cree que el final de Distrito 9 es un plagio de E.T. y que los fx 3D en las películas no le gustan “porque se nota el pixel” jajajajaja XD
Efectivamente. Y otro gran acierto de Malditos Bastardos es que todos los efectos especiales son físicos, como siempre lo han sido en las películas de Tarantino. El fuego del final no habría sido lo mismo hecho por ordenador, ni los efectos gore, ni los tiros…esa plasticidad de los efectos físicos todavía no la ha conseguido ni la mejor empresa de efectos digitales.
Dar un 6 a un peliculón como éste claro que me parece quisquilloso. Por curiosidad, ¿qué nota darías a las demás películas de Tarantino?
Dr.Escroto, yo la vi en los Verdi en V.O (como hago siempre) pero también he revisado la versión doblada para comparar (también como intento hacer siempre para poder críticar con un criterio y no con prejuicio!!).
A mí también me parece que la crítica se ceba injustamente con esta buena película, pero cada uno tiene su opinión. Un 8 como un templo (de Debod, jejeje!!).
Todos esos pequeños defectos sobre la falta de profundidad en los Bastardos yo los pasé un poco por alto. Creo que lo ví un poco como que si profundizaba más en ellos quedarian mas absurdos, como si Tarantino quisiera precisamente dejarnos con “ganas de mas” con sus Bastardos. Pero si, el personaje de Hugo Stiglitz totalmente desaprovechado, ya que es una pena como acaba en la taberna, porque es un momento mas que memorable.
Igual solo me ha parecido a mi, ¿pero no os ha parecido un poco irregular en cuanto a ritmo la pelicula? Los capitulos estuvieron muy bien (coincido con que el primero es de lo mejor que ha hecho en su historia) pero parece que la historia unas veces se toma su tiempo y otras veces “atropella” la acción.
Asi todo coincido, una pelicula tremendamente divertida… personalmente pienso que lo mejor que ha hecho Tarantino ultimamente.
Os dejo nuestra crítica por si queréis leerla:
http://blogpsicocine.blogspot.com/2009/09/critica-malditos-bastardos.html
Yo con los fx pienso como tú Escroto, mejor usar tradicionales si puedes. Pero tu odio al 3D es puramente visceral. Lo odias y punto. Y por muy bien que estén nunca lo reconocerás. Cuando hay cientos de fx que te has tragado con patatas sin darte cuenta
Por cierto, yo tb la vi en V.O. Mis otras puntuaciones para Tarantino serían: Reservoir Dogs (8), Pulp Fiction (8), Jackie Brown (7), Kill Bill 1&2 (9), Death Proof (5)…
Y se ceba injustamente ¿en qué? Sería injusto si me hubiera gustado muchísimo y estuviera diciendo que es horrible. Eso sería injusto. Pero no, mi sensación durante toda la película fue: “Dios! Que pedazo secuencia!” y acto seguido “¿Pero esto qué coño es?”. Estoy en todo mi derecho de que no me haya gustado y explicar porqué.
Además, no he dicho que sea mala (por eso le doy un 6) pero por lo visto no te puede no gustar horrores algo de Tarantino porque todo lo hace bien y es un dios y mola y aunque roba cosas de todas partes les da su propio toque, bla bla bla…
¡NOS VEMOS EN EL FORO!
Bueno, no se muy bien a qué viene hablar sobre efectos especiales digitales en una película que carece de efectos por ordenador, esto pegaría más en el de Distrito 9 (que por otra parte, los de esta película en concreto me parecen cojonudos), pero ya que insistes, te voy a contar mi opinión sobre efectos especiales:
Lo suyo sería que en cine, todo lo que se pudiese hacer con efectos físicos, se hiciese. Porque en pantalla es más creíble, más real, más plástico, se nota que esa explosión es real, que ese fuego es real, que esa cabeza explotando no son píxeles volando.
Aberrante me parece cuando veo en una película sangre saltando hecha por ordenador. ¿No tienen presupuesto para sangre y si la tienen para efectos por ordenador? O maquillajes hechos por ordenador. Con lo cojonudo que estaba el Terminator en la primera, con esa cara mitad humano-mitad robot y en la tercera van y le hacen el maquillaje por ordenador, notándose muchísimo los píxeles.
Igual que el maquillaje de Anakin quemado en el Episodio III. ¡Pero si hacer un maquillaje de cara quemada lo puede hacer dignamente cualquier maquilladora!
¿Porque esa máscara 3D que convierte al actor en un personaje de videojuego, alejándole empáticamente del espectador (bueno, con ese actor, todo el mundo ya estaba de por sí alejado empáticamente)?
Lo que critico en el cine actual es el uso del ordenador per sé en TODOS los efectos digitales. Venga, todo por ordenador. Cuando hay muchos efectos que se podrían hacer físicamente y quedarían mejor.
Anda que no quedaron de puta madre los efectos físicos de La mosca de Cronemberg, o del Alien de Ridley Scott, la primera de Terminator, las naves y el espacio de 2001, Los Pájaros de Hitchcock, Encuentros en la Tercera Fase, E.T., o la primera trilogía de Star Wars (que por cierto, George Lucas la retoca cada 3 años con los últimos avances digitales, quedando cada vez peor).
Evidentemente, hay cosas que se hacen más rápido, más barato y más efectivo por ordenador. Pero cuantas más cosas físicas se hagan en la película, más creíble será.
La tendencia actual es la contraria, rodar todo un chroma y ya se hará la película entera en post-producción, y a mí eso (salvo excepciones con un carácter exagerado de cómic como 300 o Sin City) me chirría.
Un ejemplo de 2 buenas películas en cuanto al híbrido perfecto de efectos especiales físicos y digitales es Jurassic Park y Terminator 2, que además fueron de las pioneras en el uso del ordenador.
En Jurassic Park, los dinosaurios son animatronics excepto en los planos generales o en planos de mucha acción, dónde salía más efectivo usar el ordenador. Y les quedaron unos dinosaurios muy creíbles. Nada que ver con, por ejemplo, los dinosaurios de la mierdosa 3ª parte, que estaban todos hechos por ordenador y cantaba el pixel la traviatta.
En Terminator 2, el malo está hecho por ordenador, porque es un robot que se transforma, se derrite y muta a voluntad, perfecto. Pero TODO lo demás son efectos físicos: el maquillaje de Schwarzenagger (mitad robot-mitad humano) es físico, los tiros, las explosiones, la persecución del camión por los canales…todo eso es físico, y por eso te lo crees y por eso Terminator 2 es una de las mejores películas de acción que existen. Si se hubiera hecho la persecución del canal con ordenador, aquello hubiese parecido un videojuego y no hubiese impactado ni la mitad.
Véase la última de Indiana Jones, con esos topos, monos y hormigas animadas que aquello parece más la segunda parte de “¿Quién engañó a Robert Rabbit?” que una película de Indiana Jones. Cuando abrieron el arca en la primera no hizo falta ordenador, ni en la persecución de los vagones del Templo Maldito, ni en La última cruzada, con toda la acción y todos los efectos que tiene esa película.
Ná, si donde este Harryhausen…
PD. Yo venía aquí a hablar de Inglourious Basterds.
Unai, claro que a Tarantino se le puede criticar, de hecho, todos lo hicimos con Death proof. Pero si saca una película muy buena, como ésta es, sería una tontada no reconocer su calidad porque “es Tarantino, la gente le tiene en un altar, jeje, le voy a dar caña con saña, ya verás como se ponen los fans”.
Por tu crítica se nota que no has ido a disfrutar de la película, si no a ver “jeje, en donde pillo a Tarantino”….”Ah, ese chiste no me ha hecho gracia, voy a poner en la crítica que el humor de esta película es como un mal chiste guarro, jejeje, critico a Tarantino, ejjejeje”
Veo, según tus puntuaciones, que tu película favorita de Tarantino es Kill Bill. Pues es raro que no te haya gustado Inglourious Basterds porque esta película tiene muchos elementos en común con aquella. Es como un Kill Bill de la 2ª Guerra Mundial.
Lo que me extraña es que no le hayas dado más nota a Reservoir Dogs y Pulp fiction. ¿No las consideras obras maestras?
Yo el 8 se lo daría a Inglourious Basterds, así que imaginad que puntuación le cascaría a esas dos.
jejeje Me encanta rabiarte con el tema de los fx digitales. Sobretodo porque estoy totalmente de acuerdo contigo, pero es que me divierte sacarte el tema
Y Tarantino es de mis directores favoritos, no tengo ni ganas ni intención de criticarle por el mero hecho de que le hayan puesto en un altar. Yo esta película, lo reconozco, la vi con cautela por la exageración general causada, pero no es que vaya “a pillar” sus fallos.
Es más simple que eso: los chistes de esta película no me han hecho gracia. Así de simple. Y lo que más me gustaba resulta que eran elementos “trampa” o de poco recorrido.
Tarantino siempre mezcla de todo para crear un mosaico de estilos, tendencias, etc… Lo que a mí me ha pasado con esta película es que los elementos usados,no todos me gustan o me parecen los mejores.
Supongo que tendré derecho a que no me haya parecido una obra maestra, cuando he dado mis razones ¿no?
Con las películas de Tarantino siempre hay una gran expectación, como comenzó su carrera con dos peliculones que YA son historia del cine, desde entonces se le ha mirado con lupa, y han surgido dos corrientes: o se le ha alabado a los altares como un Dios o se le ha críticado con inquina, según el gusto por el estilo tarantino de cada uno.
Con Jackie Brown parte de la crítica le puso a parir, y con Kill Bill…y ahora con Inglourious Basterds, simplemente porque no eran otro Pulp Fiction, aún siendo peliculones que se meaban en la mayoría de películas estrenadas esos años.
Con Death Proof se le puso a parir y con razón. Aún así, el estilo, los planos y la persecución de esa película, aún siendo la peor de Tarantino, se caga en muchas películas, y fue una de las películas más interesantes del año.
Lo que está claro es que Tarantino es un director que o se ama o se odia, no hay termino medio.
Y darle tiempo para que saque más obras maestras, por ahora tiene 2 (Reservoir Dogs y Pulp Fiction), y 3 películas muy buenas (Kill Bill, Inglourious Basterds y Jackie Brown), darle tiempo para que se convierta en el nuevo Scorsese (cuando Scorsese era SCORSESE y no la putilla de Dicaprio como es ahora).
Que quede claro que, aunque no me haya parecido la increible película que la mayoría dice que es, “Inglorious Basterds” me parece uno de los mejores y más interesantes estrenos del año.