Tercera entrega de nuestro repaso a los niños más inquietantes del cine. Siguiendo en la estela del artículo anterior, esta vez también nos centraremos en un grupo en lugar de en un solo personaje: los niños de Almanzora.

Allá por 1976, Narciso Ibañez Serrador estrenó una de las películas más importantes de cine de terror patrio: ¿Quién Puede Matar a un Niño?. Una adaptación del relato El Juego de los Niños del gijonés Juan José Plans.
La historia se centra en una pareja de turistas (Tom y Evelyn) que van de vacaciones a Benavis con el objetivo de llegar hasta la pequeña isla de Almanzora, donde Tom pasó algún tiempo durante su infancia. Al llegar a la isla, Tom y Evelyn empiezan a notar algo extraño: no hay señal alguna de adultos. Los únicos habitantes son los inquietantes niños que corretean de un lado para otro sin responder a las preguntas de la pareja, que acaba descansando en el hotel de la isla debido al embarazo de Evelyn. Es entonces cuando ven a un anciano andando por la calle y seguido por una niña que, para sorpresa y horror de la pareja, le arrebata el bastón por la fuerza para golpearlo hasta la muerte con él. Así empieza una carrera por la supervivencia en la que Tom y Evelyn deberán defenderse de los sangrientos juegos a los que estos niños se dedican.

¿Qué es lo que ha vuelto locos a estos niños? Nunca llega a saberse. Parecen estar bajo los efectos de una especie de locura que se transmiten unos a otros mediante la mirada (tal vez telepáticamente). Pero el comienzo de la película con imágenes de niños sufriendo la posguerra parece dar a entender que se trata de una venganza de los niños hacia los adultos por sus maldades. Aunque siempre queda en el aire una sensación de estar bajo el poder de un ente superior que controla a los niños.
Sea como fuere, los niños de Almanzora son uno de los ejemplos más aterradores de niños malos del terror. Su forma de hacer el mal se manifiesta de las más infantiles maneras, a modo de juegos, como demuestra la imagen de una terrorífica piñata humana. Infantilismo que los diferencia de otros grupos de niños alienados como los de El Pueblo de los Malditos, con su serio semblante, y los acerca más a un pequeño ejercito de Damian Thorns que realmente se divierten con lo que hacen.




Buenísima película, quizás la mejor película de terror española y una de las mejores del género en general. Muy superior a la más famosa “Los chicos del maíz”.