Crítica ARRÁSTRAME AL INFIERNO

Sam Raimi después de pasar un lustro secuestrado por Spiderman, por fin vuelve al género que le dió la fama (y bien merecida, con su pedazo trilogía de Evil dead).
En Arrástrame al Infierno esta vez la protagonista es víctima de una maldición infernal. Y cuanto más sufre la protagonista, más divertida es la película. Especialmente delirantes los múltiples fluidos de todo tipo que la protagonista recibe, traga o emana; causando risa y asco a partes iguales.
Miedo, miedo…la verdad, poco. A lo más algún susto provocado por un sobresalto y a la vez el viejo truco de subir el volumen con un ruido. Pero tampoco Raimi pretende crear el nuevo Resplandor. En todo momento es fiel a su estilo de cómic y a su humor negro característico. Y es que esa es una de las virtudes de Arrástrame al infierno, no se toma en serio a sí misma. Es un entretenimiento puro, algo macabro, pero entretenimiento al fin y al cabo, al igual que la trilogía de Evil dead.
Evidentemente no está a la misma altura que aquellas tres joyas que son Posesión infernal, Terroríficamente muertos y El ejército de las tinieblas; pero se pasa un buen rato viendo esta película y los aficionados al Raimi más gore no saldrán defraudados.
Crítica de Dr.Escroto




Tengo que darme prisa antes de que la quiten del cine.
Esta guapa, de lo mejor que he visto ultimamente dentro del género, junto con Las Colinas Tienen Ojos. Miedo no da, muy dificil hoy en día conseguirlo, quiza dándole un estilo documental se consigue más fácil, tipo REC digo